• La adquisición de las mismas se enmarca en las políticas de hogar del Ejecutivo regional y posibilita que los nuevos propietarios puedan destinar el alquiler social a otras necesidades básicas

Un total de 220 familias de la Región de Murcia ya son propietarias de la vivienda social donde residen desde hace 25 años gracias a la medida impulsada por el Ejecutivo regional para que puedan destinar la renta del alquiler social que abonaban mensualmente a otras necesidades básicas.

El consejero de Fomento e Infraestructuras, José Ramón Díez de Revenga, explicó que la adquisición voluntaria de estos inmuebles está dentro de las políticas de hogar que el Ejecutivo regional puso en marcha “para minimizar el impacto económico derivado de la pandemia, aliviar de la carga mensual del alquiler y mejorar la economía doméstica de estas personas”.

“Gracias a esta medida hemos liberado a las economías domésticas de 220 familias del pago mensual de alquiler que ahora lo pueden destinar a otras necesidades como las facturas de luz y otros gastos habituales que se han visto incrementados por la inflación”, expuso Díez de Revenga.

El consejero indicó que disponer en propiedad de estas viviendas también impacta positivamente en el bienestar de las familias ya que “les garantiza la estabilidad y su permanencia en las mismas”. “En la mayoría de los casos se trata de personas mayores, que sentían mucha intranquilidad al residir en una vivienda social y ahora les ofrecemos una seguridad”.

Los beneficiarios de esta medida son aquellas familias que llevan pagando el alquiler de viviendas sociales del parque regional durante más de 25 años. Además, se reduce ese límite a diez años para víctimas de violencia doméstica, víctimas del terrorismo, parados de larga duración de más de 50 años, familias numerosas, monoparentales o con alguna persona con discapacidad.